viernes 10 de febrero de 2012

martes 6 de diciembre de 2011

Mon petit cabroin

Volviendo a casa me he cruzado con amantes que salen cuando ya es oscuro, agarrados del brazo, a improvisar por la calle. Me parece una de las estampas más tiernas del otoño junto con los marrones de las hojas en el suelo que crujen al andar. Me viene a la cabeza (como flashbacks en cadena) la tarde en la que andábamos a pasos gigantescos y llegamos a la playa sin darnos cuenta, a aquella playa de mediados de primavera, cuando aún llevábamos abrigo pero necesitábamos gafas de Sol para protegernos tanto los ojos como aquello que no nos decíamos al hablar. No nos agarrábamos del brazo, pero andábamos dentro de la misma burbuja. Consumíamos demasiado oxígeno para el tamaño que tenía.

Algo me dice que sólo lo olvidaré cuando estés bien, cuando consigas curarte y sienta que ya no me necesitas cuando gritas. Supongo que dejaré de querer salvarte en el momento en que no tengas nada que salvar, en el momento en que un ático sea mucho más eficaz que yo, en el momento en el que te des cuenta de que las rubias no poseen superpoderes, me de cuenta de que yo también me he salvado. Lo único que consiguen tus ganas suicidas de terminar temprano el día es augmentar mis ansias de lanzarte un chaleco salvavidas.

Hasta entonces, ¿qué volem ser, qué volem dir? ¿Cuánto queda para mi próxima combustión? ¿Es esto un bucle sin final o sólo un precipicio más? No quiero caer rodando, no quiero tirarme al vacío, no quiero más cardenales en los tobillos. No quiero seguir salvando náufragos sin navío.

jueves 17 de noviembre de 2011

Mis ex's (consuelos)

Las conclusiones no existen,
Dios ha muerto
y los reyes magos son los padres.

domingo 6 de noviembre de 2011

"Ya se que no tenia que haber venido, pero donde puedo estar mejor que aquí contigo"

martes 1 de noviembre de 2011


Mi madre suele preparar sopa los días lluviosos o de diluvio universal. Nunca he sabido porque. Creo que ella tampoco lo sabe, y yo odio tomarla con cucharas gruesas, siempre se lo digo, pero siempre tengo una cuchara gruesa sobre la mesa, rozando el plato.

Hoy no es jueves, pero me siento con la misma ansia de gritar y blasfemar que tengo todos los jueves. Me enfado por nada, me enfado por todo, tengo rabia y lloro. Me calmo y me digo que no es para tanto, y me cago en la puta alrededor de veinte veces. Acabo de hacer un Taj Mahal de la mierda más absurda. Joder! Así no hay quien ande cuerdo.

Voy a por ácido acetilsalicílico (que siempre queda mejor que decir Aspirina) y pienso en metermelo vía intravenosa, porque tengo la garganta seca, y yo nunca he sabido tragar pastillas. Miro un rato la dosis, la huelo, me la meto en la boca y la escupo. Me caes mal pequeña pastilla. Me reviento los tímpanos con alguna canción de los Cure, que Robert siempre sabe como curarme.

Medito en si pasaré la noche mirando la pantalla, vomitaré este mal estar general sobre papel y tinta, o mejor me baño en cloroformo y me voy a dormir. Y como nada me convence vuelvo a cagarme en la puta, que siempre alivia, e intento no pensar que lo mejor seria llamarte, aunque no tenga ni idea de qué calles te deboran ahora, para que me lleves a dar una vuelta por corrientes circulares en el tiempo. Todo empieza y acaba lejos de aquí.

martes 18 de octubre de 2011

Tapones de corcho

Hace días que no he vuelto a sentirme desconsoladamente triste, hace días que vivo sin mirarme demasiado por dentro, preocupándome en gran parte por como llevo el pelo. Oigo eco al pensar, y el eco habla en varios idiomas. Y no ha sido hasta ahora que no me he planteado que quizás ya no tengo sangre sino pompas de jabón en las venas y montones de tapones de corcho cerrando grietas.

Respiro en compases de dos y me sorprende que sea así, hace días que no he vuelto a hiperventilar y aún así siento estar rellena de oxigeno. Tengo la sensación constante de estar despertándome de una larga siesta a todas horas y eso no me deja pensar con claridad, y eso no me deja gritar con claridad.

Hace días que no he vuelto a sentirme desconsoladamente triste, porque simplemente hace días que no siento nada.